viernes, 15 de agosto de 2008

HISTORIA DEL AIKIDO


En la antigüedad al Arte Marcial era conocido como Buguei (arte de la guerra) eran frías y crueles técnicas de guerra empleadas por los guerreros para matar. En el transcurso de los años y gracias a la aportación de esos seres especiales que surgen y aportan su sabiduría y producen cambios significativos en la evolución de todas las cosas y en este caso de las Artes Marciales, de esta manera el Budismo Zen y el Shinto aportaron un código militar basado en la moral y el honor. Tal pensamiento abrió las puertas de acceso a la búsqueda de la espiritualidad dejando de ser Buguei (arte de la guerra) para pasar a ser un Budo (Arte de la cesación de la guerra).

Y es en esta situación en donde el 14 de diciembre de 1883, vino al mundo un ser especial: Morihei Ueshiba, en Tanabe, villa próxima a Osaka, perteneciente a la región de Wakayama, un alma que daría cumplimento definitivo al nuevo concepto del Budo (cesación de la guerra) en toda su plenitud y extensión. Ya su propio lugar de nacimiento parece augurar su destino, pues se encontraba en el corazón de un área relacionada con muchas de las antiguas corrientes del misticismo Japonés. Se creía que este distrito, conocido como Kumano, era "una entrada hacia lo Divino" y en los primeros periodos de la historia japonesa se decía que sus santuarios eran los más sagrados del país.

Ueshiba a la edad de 7 años ya pedía a su primer maestro del templo local que le contase historias sobre los grandes milagros de Kobo Daishi, poco a poco se fue convirtiendo en un hombre ferviente, creyente de los dioses Shinto de Kumano. Al mismo tiempo el joven Ueshiba había empezado su camino por la senda del Budo citemos algunos ejemplos pues su inquietud, su espíritu de búsqueda y su designio no hacia fácil que se quedara mucho tiempo aunque siempre conseguía el máximo galardón que se podía obtener:

Ju-Jutsu, como discípulo de Takisabuto Tojawa, de la escuela Kito Ryu.

Ken-Jutsu (arte del sable) con el maestro Masamatsu Nakai, líder de la escuela Yagin Shinkage. Obtuvo el máximo galardón pero no sentía que hubiese alcanzado su objetivo y aunque para esos momentos ya se le conocía como uno de los grandes y fuertes maestros del momento prosiguió su destino y su búsqueda conociendo al que sin duda será el maestro más importante en la aportación de la máxima expresión del guerrero, se le considera el último gran samurai de los tiempos anclado en su pasado y sin saber que su nuevo discípulo será el último que le seguiría y el que trasformaría por completo el Budo y crearía el nuevo concepto Universal. Nos referimos al Maestro SOKAKU TAKEDA de la Daito Ryu. Todo esto ocurría allá por el año 1917 (M. Ueshiba contaba con 34 años de edad).

El maestro Takeda era extremadamente fuerte y severo, apegado aún a las más estrictas tradiciones y reglas del concepto más antiguo (Bushi: guerreros), y aunque sin duda fue un maestro extraordinario en el arte del combate su carácter, su formación como ser humano no se hallaba a la misma altura, cargante, vanidoso y arrogante se sentía desmesuradamente orgulloso de los hombres que había atravesado con su sable.
Por todo ello el Maestro Ueshiba estaba espiritualmente intranquilo, aún buscaba sentido a la vida y ni su maestría marcial ni su inquietud espiritual pudo evitar el desencanto con los métodos de enseñanza de Takeda, por lo que decidió que su camino debía de empezar a experimentar por sí mismo, lejos de aquel mentor estricto y exasperante.


En el designio de su vida por transformar el Budo (evidentemente desconocido para él), había alcanzado el máximo nivel como guerrero, estaba preparado para hacer frente a cualquier adversario y así lo reconocían todos y de esta manera como designio divino Ueshiba se encuentra en Ayabe; una pequeña ciudad cerca de Kyoto; a una de las personas más enigmáticas del siglo y que en lo sucesivo iba a ser para él un Maestro y un Guía Espiritual: el reverendo "Onisaburo Deguchi", un hombre que poseía una inteligencia brillante, era un artista por excelencia. Su producción literaria no ha sido igualada por nadie; dicto más de seiscientos mil poemas y bastantes libros, entre otros, el increíble REIKI MONOGATARI (cuentos del mundo espiritual).

Durante su estancia al lado de Onisaburo el maestro Ueshiba fue poco a poco forticándose en su enriquecimiento espiritual, podríamos detenernos en este punto y escribir páginas y páginas de su experiencia, pero creo que el tema reviste de por sí tanta importancia que considero que se debe acudir a los textos escritos o a la investigación personal de todo lo que experimenta en ese periodo de tiempo.



Destacare exclusivamente un breve párrafo cuya trascendencia en la transformación del Budo es sin duda única:

"...Dios es el espíritu que impregna todo el Universo, y el hombre es el ministro de esa potestad que gobierna el Cielo y la Tierra. Cuando el hombre ha realizado su unidad con Dios, dispone de un poder y una autoridad ilimitadas. El hombre es el templo de Dios y es también su ciudadela. Hombre y Dios son interdependientes."


A partir de esos momentos el Maestro Ueshiba ya no sólo es un gran guerrero, sino que es un gran guerrero con un Alma Divina, que sin saberlo todavía lograría el milagro de armonizar ambas cosas. A partir de esos momentos empieza la carrera en solitario del maestro Ueshiba, sus técnicas empiezan a sufrir unas ligeras transformaciones, cambios que serán muy severamente criticados por su viejo y severo maestro Takeda, que llego a acusarle de haberlas denigrado.

Pero el sendero del Maestro ya era imparable y de esta manera fue como en el año de 1925, cuando contaba con 42 años de edad, cuando tuvo su primera visión espiritual.


Después de vencer a un espadachín de alto rango, al evitar todos sus avances y cortes (Ueshiba estaba desarmado), salió al jardín y como él dijo: "...de pronto la tierra tembló. Un vapor dorado surgió del suelo me envolvió. Me sentí transformado en una imagen dorada y mi cuerpo parecía tan liviano como una pluma. Repentinamente comprendí la naturaleza de la creación: el camino del guerrero debe manifestar el Amor Divino, un espíritu que abraza y nutre a todas las cosas. Lagrimas de gratitud y de gozo corrían por mis mejillas, vi a la tierra entera como mi hogar, y al Sol, la Luna y las Estrellas como íntimos amigos. Todo apego a las cosas materiales se desvaneció".

Así da comienzo el origen del Aikido, de las viejas técnicas guerreras puramente de combate, ahora comienzan su transformación con un corazón tocado por la voluntad Divina. Y en este caminar fue cuando en 1940 tuvo la que sería su segunda visión Divina y lo que yo denomino como el principio autentico de la transformación de las técnicas del Aikido, tal como el maestro las llamaría Técnicas Divinas sucedió... "alrededor de las dos de la mañana, mientras practicaba un ejercicio de purificación ritual olvide de pronto todas las técnicas de las Artes Marciales que había aprendido. Todas las técnicas que mis maestros me habían trasmitido aparecieron completamente renovadas. Ahora eran vehículos para el cultivo de la vida, el conocimiento, la virtud y el sentido común, en vez de recursos para derribar o vencer a la gente".

He aquí el verdadero inicio del Aikido, y el porque considero que el Aikido es el resultado del viaje de un espíritu humano, que tenía una misión y que aún en esos momentos no había concluido.

Fue en 1942 cuando el maestro Ueshiba tuvo su tercera visión y ultima que se conozca, sucedió durante la peor de las batallas de la II Guerra Mundial y en uno de los periodos más oscuros de la historia humana. Ueshiba vio al gran Espíritu de la Paz, el cual le mostró un sendero que podría conducir a la eliminación de toda lucha y a la reconciliación de la Humanidad "El camino del guerrero ha sido mal interpretado, como un medio de matar y destruir a otros. Aquellos que buscan la lucha cometen un grave error. Golpear, lastimar o destruir es el peor error que un ser humano puede cometer. El verdadero camino del guerrero debe impedir la lucha, es el Arte de la Paz, el poder del Amor".

A partir de este momento el maestro Ueshiba dedicara todos sus esfuerzos minuto a minuto a difundir el Aikido como Arte de la Paz, como instrumento que desempolva el cuerpo y despierta a la luz que todos los seres humanos poseemos. Por ello el Aikido es: LA ESCUELA QUE NOS PREPARA VALEROSAMENTE PARA LOS DESAFIOS QUE LA VIDA NOS PRESENTA EN LAS RELACIONES PERSONALES, CON LA SOCIEDAD, CON EL TRABAJO, CON LA NATURALEZA. TODO HOMBRE PUEDE SER UN GUERRERO POR Y PARA LA PAZ.


Pero evidentemente será necesaria la practica del Aikido para comprender todas estas palabras, pero esa es a fin de cuentas la aventura humana para la que nacemos. Así pues, Aikido por un lado la Tierra, la Naturaleza, el esfuerzo, el estudio, el trabajo y por otro el aspecto espiritual, el Amor, el Dar, la Protección y sobre todo la Paz física, la Paz mental y la Paz de Espíritu este es el objetivo final del Aikido del Maestro Morihei Ueshiba.

Gracias por esta hermosa herencia... realmente creo que cerró el círculo del Budo, ahora es una Budo de Amor, pero desgraciadamente, esto, si revisáis las fechas es tan reciente y el Maestro murió cuando un nuevo círculo se había abierto, por eso el Aikido es coger el testigo del Maestro y continuar adelante en el nuevo designio divino que es de difundir a todos los seres humanos que es mejor trabajar por la Paz que por la guerra, que el Amor es la casa de todos, por ello nos queda una labor tremenda de difusión del mensaje y lo que es más difícil aun el de encontrar le manera de que con el ejemplo poder contagiar de ese Amor a todos los seres humanos.

CONTEMPLA LAS OBRAS DE ESTE MUNDO, ESCUCHA LAS PALABRAS DEL HOMBRE SABIO Y TOMA TODO LO QUE ES BUENO COMO PROPIO. ABRE TU PROPIA PUERTA A LA VERDAD. OBSERVA COMO FLUYE EL AGUA EN EL ARROYO DE UN VALLE, APRENDE DE LOS LIBROS Y DE LA GENTE SABIA. CADA COSA, RIOS, MONTAÑAS, PLANTAS Y ARBOLES, TODOS PUEDEN SER TUS MAESTROS.



CHRISTIAN TISSIER EN EL MAS RECIENTE FESTIVAL DE ARTES MARCIALES DE BERCY 2008